01/10/2018

Mudanza con mascotas: cómo ayudar a tus animales en un cambio de hogar

Si una mudanza es casi siempre estresante, para nuestros queridos perros, gatos u otros animales de compañía, que no pueden mentalizarse como nosotros, todavía lo es más. Al igual que nosotros, nuestros amigos son animales de costumbres y además son territoriales, por lo que un cambio de hogar significa sacarlos de su territorio y tener que acostumbrarse a sentir suyo uno nuevo, y eso les descoloca por completo. De hecho, la mayoría de mascotas viven el proceso de mudanza de manera similar al que experimentan cuando llegan por primera vez a su casa. Se sienten desconcertados e incluso a veces perdidos. Por eso adaptar ciertos pasos del proceso a sus hábitos para que no se sientan incómodos es clave para garantizar al máximo su bienestar. En este post explicaremos algunos pasos a seguir para que una mudanza con mascotas sea un poco menos angustiosa para nosotros y sobre todo para ellas.

Pasos a seguir para una mudanza con mascotas

Antes de la mudanza

Previamente al cambio de hogar, es recomendable que vayamos preparando a tu mascota y todo lo que tiene que ver con ella para esta gran paso que haréis juntos.

  • Buscar un nuevo veterinario. Cuando nos mudamos de barrio o de ciudad y no podemos seguir yendo al mismo veterinario solemos cometer el error de no preocuparnos por buscar uno nuevo hasta que al animal le toque vacunarse, se haga daño o se ponga enfermo. Lo ideal es localizar un veterinario confiable antes de mudarnos, así como informarnos de si la zona a la que vamos tiene algún tipo de plaga que les afecte.
  • Asegurarnos de que el animal lleva placa. Quizá en nuestro barrio ya tengamos la confianza como para que no veamos necesario que lleve placa (aunque siempre es preferible), pero si nos mudamos a otro lugar, es necesario asegurarnos de que lleva nuestros datos visibles con la nueva dirección por si se pierde, y por supuesto, debe tener implantado el microchip obligatorio.
  • Acostumbrar a nuestra mascota a un transportín. En caso de que la mudanza implique un trayecto largo, sobre todo si nuestro querido amigo no está acostumbrado a viajar en transportín, es necesario habituarlo con antelación, metiendo dentro sus juguetes y su manta preferida o el cojín de su camita y haciéndolo entrar dentro a ratos. Hay que pensar que juntar dos experiencias inusuales como mudarse e ir en un transportín pueden aumentar su estrés.
  • Acostumbrar a nuestra mascota al embalaje. Es habitual que nuestras mascotas se pongan nerviosas cada vez que sacamos la maleta para un viaje. Si eso es así, imaginemos lo que es para estos animales estar en una casa llena de cajas y maletas de forma repentina. Puede ser de ayuda acondicionarlos para esta situación sacando algunas cajas y maletas con antelación para que no los asocien con la partida.
  • Preparar un kit de supervivencia. Es muy importante preparar una bolsa o caja con todos los elementos indispensables para el cuidado del animal en mudanzas con mascotas. Además, debe estar accesible todo el tiempo y no mezclarse con el resto de cajas de la mudanza. La única recomendación es que no sea muy pesada y contenga los elementos básicos.
  • Conocer el nuevo hogar. Si tenemos un perro, nos es posible y no está muy lejos, es aconsejable llevarlo pasear por la zona de la nueva casa unas cuantas veces antes de mudarnos, e incluso pasar ratos dentro del nuevo domicilio. Así, cuando nos traslademos, el área le resultará familiar y el shock será menor.
  • Empezar a entrenarlo lo antes posible. Si nuestra mascota vivirá de acuerdo con nuevas reglas (pasar de vivir en un pueblo a una ciudad, por ejemplo, o de una casa a un piso) lo ideal es empezarlos a entrenar para adaptar su comportamiento a la nueva situación: dejar de ladrar, acostumbrarse a no tener jardín, o a no estar con otros perros, etc.
  • Mantener sus rutinas. Es normal que con la mudanza nuestros horarios cambien, pero debemos hacer todo lo posible por no cambiar mucho los de nuestra mascota. Es muy importante que el lío de la mudanza no repercuta en sus horarios de comidas o paseos. Cuanto más normal sea el proceso y menos afecte a su día a día, mejor.
  • Conservar sus recuerdos. Los días anteriores a una mudanza con mascotas es mejor no lavar ni su cama ni sus juguetes, ya tendremos tiempo de eso luego. Sus objetos personales son de gran importancia para ellos, pues a través de su olfato llenan la mente de recuerdos. Llevar a un lugar desconocido cosas que sienten propias como su cama o sus cuencos puede serles de gran ayuda y reconfortarles y los hará sentirse más seguros los primeros días.

Durante la mudanza

El día de la mudanza no solo es ajetreado para nosotros sino también para nuestra mascota, y debemos estar pendientes de ella.

  • Dejar a nuestra mascota con un allegado o un cuidador. Si nos es posible, es una muy buena idea que nuestra mascota no esté presente durante el traslado, especialmente si tenemos a alguien de confianza con quien lo hayamos dejado otras veces. Así le evitaremos el estrés del movimiento de muebles y cajas.
  • Procurar estresarla lo mínimo. Debemos intentar mantener al animal alejado de todo el caos que implica la mudanza, ya que esto puede estresarlo muchísimo. Es recomendable, si no podemos dejar a nuestra mascota con nadie, mantenerla en una habitación lo más apartada del ajetreo posible, para que esté tranquila.
  • Estar preparado para lo malo. Durante la mudanza con mascotas debemos estar preparados por si se siente mal. Es aconsejable tener a mano el teléfono del veterinario y quizá algún medicamento que nos haya podido recetar después de explicarle que nos vamos a mudar. Si debemos hacer un trayecto largo debemos añadir al estrés de la mudanza, el estrés por viajar, y preparar todo para ello (remedios para estómagos sensibles, contra los mareos, etc.)
  • La mascota debe ser la última en el traslado. Hay que evitar en la medida de lo posible que el animal sienta cambios repentinos continuamente. Por eso, lo mejor es trasladarla al nuevo hogar al final de la mudanza cuando todo ya está amueblado, y no someterla al estrés de desamueblar y amueblar. Esto hará que el animal se habitúe mucho más rápido a la nueva casa y no sufra confusiones y estrés innecesarios.
  • Nunca debemos trasladar a nuestra mascota en el camión de mudanzas. Lo mejor es que esté en todo momento con nosotros.
  • No dejar a nuestro animal solo. Es importante que no dejemos sola a nuestra mascota en la casa nueva nada más llegar, ya que se pondrá nerviosa y no sabrá cómo actuar en ese ambiente nuevo. Procuremos que no se quede sola durante tiempos prolongados los primeros días.
  • Ayudar a que se adapte. Cuando hayamos trasladado todas nuestras pertenencias y antes de ir a recoger a nuestra mascota, puede ser buena idea esconder en distintos sitios de la nueva casa juguetes o premios como huesos o golosinas para que pueda entretenerse buscándolos al llegar. Eso le ayudará a familiarizarse con el entorno.

mudanzaconmascotas

Después de la mudanza

Una vez instalados con nuestra mascota en nuestro nuevo hogar, empieza el proceso de adaptación. Aunque hayamos cumplido al pie de la letra todas las recomendaciones anteriores, todavía te quedan unas cuantas cosas que debemos hacer para procurar su bienestar:

  • Dejar que lo huela todo. Al llegar a casa, dejemos que nuestra mascota explore todos los espacios y lugares su nuevo hogar como escaleras, muebles, habitaciones… No debemos reñirla si con los nervios se orina cuando antes no lo hacía, debemos dejarla que se habitúe y luego, cuando esté más tranquila, empezar a corregirla si lo sigue haciendo. Si nuestra nueva casa tiene jardín y nuestra mascota tiene tendencia a escaparse o si nos estamos mudando de la ciudad al campo, quizá necesitaremos plantearnos seriamente instalar una valla alta y resistente que impida a nuestros amigos salir a la calle.
  • Tener paciencia. Si tenemos un perro, durante los paseos hay que ser paciente: debemos dejar que nuestros animales se detengan en todas las esquinas y rincones que quieran. Necesitarán olfatear esos nuevos lugares, y es probable que orinen más de lo habitual para marcar su territorio.
  • Conocer los parques y lugares seguros a los que podemos ir a pasear y jugar con otros perros nos será de gran ayuda desde el principio. Si nuestra mascota quiere acercarse a otros perros, que podrían ser sus nuevos amigos caninos, dejemos que lo haga, por supuesto bajo nuestra supervisión para evitar momentos desagradables.
  • Marcar sus sitios. Es importante que desde el primer momento asignemos las reglas sobre los lugares en los que puede y en los que no puede estar. Debemos enseñarles a comportarse en el nuevo entorno, siguiendo las normas de comportamiento que tuviéramos antes: su cama, su plato de comida y bebida… Por ejemplo, si a nuestro perro no le permitíamos subir al sofá, debemos enseñarle que tampoco podrá hacerlo en la casa nueva.
Busquemos y elijamos el mejor lugar para su cama. Debemos procurar que sea un lugar cálido, no muy aislado, en una habitación vayamos a pasar muchas horas del día. Lo mismo debemos hacer con el agua y la comida, colocándolos en sitios de fácil acceso para la mascota.

¿Pedir ayuda a un humano?

Contratar una empresa de mudanzas nos puede ser de gran utilidad en mudanzas con mascotas, por el tiempo que nos dejan libre. Si tenemos la posibilidad, incluso podemos dejar en manos de profesionales el embalaje y desembalaje, así podremos pasar el mayor tiempo posible con nuestra mascota antes y durante el traslado.

El comparador Másquemudanzas nos facilita la tarea de decidirnos por la mejor empresa, enviándonos cuatro presupuestos en 48h o menos una vez introducidos los datos de nuestra mudanza.

Saber más:

© másquemudanzas 2021