07/03/2018

Cómo organizar una mudanza sin volverte loco en el intento

Cómo organizar una mudanza y no volverse loco

¿Es posible sobrevivir a un cambio de domicilio? ¿Cómo organizar una mudanza sin que el “qué llevo, qué tiro qué guardo, qué dono” llegue a causar desacuerdos que deriven en discusiones familiares e incluso divorcios?

La planificación es lo más importante, porque nos ayuda a ahorrar tiempo y ahorrar tiempo nos permite poder dedicarlo a disfrutar las partes que nos gusten de ese cambio, y en general a cosas que nos apetezcan más.

Para empezar, planifica

En primer lugar, planifica tu mudanza. Necesitarás organización y mucha paciencia. Hasta que no te mudas no te das cuenta de la cantidad de cosas que acumulas en casa (mira la parte positiva, eso quizá te ayude a no hacerlo en tu próximo hogar).

Entonces llega el momento de desprenderse de cosas innecesarias, objetos que no tienen valor y suponen un estorbo para ti. No tengas piedad y haz limpieza. ¿Realmente usas aquella licuadora, o la tienes siempre guardada porque no tienes tiempo en entretenerte a hacer zumos y sólo añadirá peso a las cajas de electrodomésticos? A veces hace falta que se te rompa una taza en la mudanza para darse uno cuenta de que, a pesar del valor sentimental que tiene, tirarla forzosamente no te ha supuesto ningún trauma.

Piensa que vas a empaquetar tu casa entera: muebles, libros, electrodomésticos, ropa… Sé selectivo. Son meses o años de tu vida.

Haz inventario

Da una pereza enorme, pero más pereza te va a dar luego buscar caja por caja las zapatillas de invierno. Dedicale unos a minutos a pensar que quieres poner en las cajas. Confecciona una lista de cosas por estancias. Cuando lo hagas, aprovecha para imaginar como quedarían en tu nuevo hogar. Es aquí donde tal vez de deshagas de más cosas.

Confecciona cajas

Busca cajas de diferentes tamaños, de acuerdo con lo que tengas que poner. Es importante no cargarlas demasiado. Vale la pena confeccionar muchas cajas de menos peso que tener que cargar cajas muy pesadas y sufrir incluso algún accidente, como luxaciones o esguinces.

Consejo: a veces, no contar con las cajas adecuadas añade dificultad a una mudanza en lugar de facilitarla. Una caja que no sea lo suficientemente robusta puede romperse en el traslado. A veces vale la pena comprar cajas específicas para mudanza, que no son demasiado caras y serán resistentes y fáciles de transportar.

Etiqueta y numera las cajas

Asigna un número a cada caja y apúntalo en la lista de inventario: “ropa de inverno”, zapatos de verano”, “abrigos”…

Recuerda que es importante apuntar en cada caja si su contenido es sensible a la humedad, al apilamiento, a los cambios de temperatura, si es frágil, si no hay que usar cúter al abrir… Se puede anotar en la caja o utilizar cajas específicas para ello.

Cuenta con el material necesario

Es muy molesto encontrarte que a medio empaquetar tienes que interrumpir la mudanza porque te falta el material necesario. Aquí te dejamos un kit de supervivencia con los materiales indispensables para empaquetar tus cosas:

  • Cinta de embalaje: cierra bien las cajas y te asegurarás de no perder tus pertenencias. Es recomendable que la cinta sea de buena calidad porque de lo contrario se puede romper fácilmente o no ser suficientemente adhesiva.
  • Papel burbuja: hay quien tiende a poner papel de periódico, pero es más aconsejable utilizar papel burbuja porque protege mejor los objetos más delicados.
  • Tijeras: fíjate que no sean muy afiladas para que no te puedas cortar o le hagas algun rasguño a un mueble.
  • Cúter: permite abrir las cajas o cortar material fácilmente pero ¡ojo!, hay que usarlo con cuidado, ya que nos podemos cortar o pueden cortarse los niños si lo cogen.
  • Etiquetas: puedes comprarlas en cualquier papelería por un precio muy bajo y son útiles porque nos ayudarán a clasificar las cajas u objetos según su contenido.
  • Rotulador permanente: nos ayudará a marcar las cajas y a identificar más fácilmente dónde se encuentran las cosas.

¿Sabías que…?

El verano es la época del año con más tráfico de mudanzas. Los días son más largos y hay más horas de luz. Sin embargo, el calor de julio y agosto puede ser un gran inconveniente, por eso el invierno también puede ser una buena época para mudarse.

Estadísticamente, el día de la semana que gana por goleada para planificar una mudanza es el viernes. En una mudanza doméstica, este día es ideal porque se dispone de más tiempo para organizarse y al mismo tiempo descansar.

Curiosamente, en las mudanzas profesionales (de empresa u oficina), también son los viernes los días escogidos para realizar transportes. Esto suele ser para no interferir en la jornada laboral de quienes se mudan.

Tener en cuenta la época o día más adecuado para mudarse es importante porque nos puede ayudar hacer más llevadera la mudanza.

Cómo organizar una mudanza con niños

Los niños y los adolescentes son especialmente sensibles a los cambios de domicilio, especialmente si están alejados de su colegio, de sus amigos… Pueden sentirse desorientados, perdidos y con incertidumbre. Hablar sobre esta decisión con ellos, ser comprensivo y positivo (honestamente, sin exagerar ni hacer promesas que no se puedan cumplir) ayudará a una mudanza más llevadera.

Es muy recomendable hacerlos partícipes de la decisión en el momento en el que se toma la decisión de mudarse (ni después ni cuando aún no es definitiva). Deben saber los motivos y que se les está teniendo en cuenta. No hay que perder la paciencia si se enfadan, lloran o se entristecen: hay que dejar que expresen sus sentimientos, ellos necesitan sentirse escuchados. Sin embargo, es crucial mantenerse firme y demostrarles que la decisión es definitiva, ya que ellos necesitan seguridad ante todo, no una incertidumbre que les preocupará todavía más.

Una vez tengan la decisión asumida, hacerles partícipes de la mudanza, como la elección de cosas nuevas para su nueva habitación, la clasificación de sus pertenencias o la ayuda con sus hermanos o mascotas, puede distraerles del estrés y hacer más agradable la experiencia. Es importante estar abierto en todo momento a sus preguntas, sin agobiarles con demasiada información. Hay que adaptarse a su ritmo.

En resumen:

  • 1. Tener paciencia, para ellos es una situación nueva y seguramente no sabrán cómo adaptarse a ella.
  • 2. Adoptar una actitud positiva en todo momento. Haz que vivan el proceso como algo bueno y agradable.
  • 3. Hacerles partícipes de la situación. Explicarles cómo será su nuevo hogar y que podrán elegir cosas nuevas, como un mueble nuevo, o que podrán hacer cosas que ahora no pueden es de gran ayuda.
  • 4. Avisarles con suficiente antelación que la familia iniciará el proceso de mudanza. Es importante ser honesto y mentalizarse para que tengan en cuenta que a lo mejor van a estar un poco aburridos o que habrá cosas que no les gustarán.

No olvides que tus mascotas también se mudan

Las mascotas forman parte de nuestra vida, y al igual que nosotros, los cambios les afectan mucho. Durante la mudanza intenta mantenerlos al margen. Recuerda que las mascotas no les suele gustar ver movimiento de maletas y cajas. Por eso es mejor que no los lleves contigo en cada desplazamiento, y que esperes a que esté todo montado para instalarten definitivamente. Si puedes déjalo con un familiar o amigo que conozca cada vez que tengas que ir a la casa nueva antes de mudarte.

Cuando estés en la nueva casa, recuerda que en la mayoría de animales el proceso de mudanza es similar al que experimentan cuando llegan por primera vez a su casa. Se sienten extraños, desubicados y perdidos. Es importante tener paciencia y darle al animal la seguridad de que se encuentra a salvo.

Una vez en vuestro nuevo hogar permítele que explore: escaleras, muebles, habitaciones… Asigna reglas y espacios donde podrá estar: su cama, su plato de comida y bebida… Pero lo más importante es restablecer su rutina cuanto antes para que logre adaptarse y se sienta nuevamente como en casa.

¿Necesito contratar una empresa de mudanzas?

A la hora de hacer una mudanza seguro que te planteas infinidad de preguntas. La primera es tomar la decisión de realizar el traslado tu mismo o contratar una empresa de mudanzas.

En el caso de que lo hagas tú, es importante que la furgoneta que uses sea lo suficientemente grande para poder transportar todas tus pertenencias. Si lo ves necesario, pide ayuda a amigos y familiares y así te ahorrarás hacer tantos viajes. Hay que pensar que buena parte del estrés de una mudanza viene del hecho de pensar que no acaba nunca. Cuantos más viajes te ahorres, mejor.

En el caso que necesites la ayuda de una empresa de mudanzas, ten presente que hoy en día hay un gran número de profesionales que ofrecen este tipo de servicios, de los cuales, como en muchas otras actividades, no todos te transmitirán la misma confianza y fiabilidad. Tus pertenencias tienen valor, no sólo económico sino personal, y es importante que te asegures de que estarán en buenas manos.

Pros y contras

No te agobies. Las mudanzas no son fáciles de ejecutar, generan estrés y toda ayuda siempre es bienvenida.Pero de verdad ¿es necesario molestar a tus amigos y familiares? ¿Deberles este favor toda la vida? La respuesta es no. Deja que te ayudemos a buscar la empresa de mudanzas que mejor se adapte a tus necesidades.

A continuación valoramos los pros y contras:

Tu tiempo es oro. Una mudanza es un cambio en tu vida y los cambios bien hechos necesitan tiempo. En lo que tú invertirás dos semanas, una empresa de mudanzas profesional probablemente necesitará dos días. Piensa que se trata de gente que hace mudanzas todos los días, y saben perfectamente cómo organizarse y trabajar muy rápidamente. Pueden ayudarte incluso a empaquetar tus cosas de forma rápida y eficiente. Si son profesionales, no tendrás que preocuparte de nada.

La salud es importante. En las empresas de mudanzas los operarios saben perfectamente cómo cargar bultos de la manera menos perjudicial para su espalda. En cambio, en las mudanzas domésticas se tienden a hacer sobreesfuerzos por querer transportar muchas cosas en el menor tiempo posible sin tener esta experiencia y luego pueden surgir problemas como dolores de espalda o lumbago.

Seguridad para tus cosas. Cualquier empresa de mudanzas fiable y seria dispone de un seguro de tus bienes por si durante el traslado se rompe algo. También son expertos en manipular materiales delicados y frágiles. Es algo que a veces no viene por defecto en el presupuesto pero vale la pena incluirlo para evitar disgustos.

Ahórrate el bricolaje. ¿Sabrías desmontar la estantería de tu casa? ¿Y el cabecero de tu cama? Es más: ¿es desmontable? ¿cabrá por el hueco de la escalera? Las empresas de mudanzas tienen muy por la mano desmontar muebles y tienen las herramientas adecuadas. A veces te lo ponen tan fácil que a lo mejor aquel sofá viejo de tu abuela que hubieras tirado al irte finalmente decides llevarlo contigo.

¿Cuánto me costaría contratar una mudanza?

A la hora de llevar a cabo una mudanza con una empresa profesional el precio es un factor clave. Seguramente sea una de las cuestiones que más preocupan y de hecho hagan decantar por recorrer a una. Ese miedo a que no te cueste “un ojo de la cara”.

Hoy en día en internet tienes formas fáciles de saber cuánto te costará contratar una mudanza, gracias a las webs de las propias empresas o a comparadores como el de másquemudanzas. Con un solo formulario explicando qué tipo de mudanza necesitas organizar, recibirás 4 presupuestos económicos de empresas verificadas en menos de 48 horas. Des esta manera podrás comparar y elegir la mejor para ti, sin compromiso, y pudiendo resolver con cada empresa las dudas que tengas.

Hay muchos casos de gente que decide organizar su mudanza por su cuenta y a medio proceso acaba cansándose y termina contratando una empresa profesional, llevándose parte del trabajo y teniendo que pagar igual. Por eso es importante pedir presupuesto y valorarlo desde el principio. Tal vez no nos salga tan caro como pensábamos teniendo en cuenta el esfuerzo que hay que hacer.

¿Qué tienes que saber antes de contratar una mudanza?

No es necesario precipitarse a la hora de elegir una empresa de mudanzas, ya que no todas se adaptarán a tus necesidades concretas.

Cuando se pongan en contacto contigo, te surgirán dudas. Aquí te dejamos algunos puntos a resolver con ellos:

Seguro de responsabilidad civil y de transporte. En primer lugar, asegúrate de que la empresa de mudanzas que vas a contratar dispone de un seguro para los bienes que vas transportar si lo ves necesario. Es importante saber si en caso de que se rompa algún objeto el seguro te cubrirá los daños.

Infórmate de qué tipo de vehículo van a utilizar: camiones, furgonetas… y que sea adecuado y específico para mudanzas.

Montaje y desmontaje de los muebles. Es importante, si quieres que la empresa se encargue de servicios adicionales a la mudanza, como empaquetar y desempaquetar las cajas, saber si dispone de ese servicio y cómo lo hace. Los materiales que use son importantes, ya que una buena cinta de embalar no se despegará y el papel burbuja para objetos frágiles es más seguro que otros materiales como el papel de periódico, por ejemplo. Vale la pena que te asegures de que durante el proceso de montaje (el último y más complicado), dejen todos los muebles bien montados.

Atención personalizada. Si lo ves necesario, pide que un profesional acuda a tu hogar para que se haga una idea específica del trabajo que van a tener que realizar. Es recomendable tener una copia escrita del presupuesto. No está de más informarte de cuantos operarios iran a llevar a cabo tu mudanza.

Si buscas en Internet encontrarás muchos presupuestos de mudanzas. Seguramente pasarás horas y horas comparando sin saber cual de ellos se adapta mejor a tus necesidades. Un comparador de mudanzas te ahorrará tiempo y recibirás presupuestos de empresas a las que podrás consultar todas estas cuestiones y resolver tus dudas antes de decidirte por una de ellas o incluso no optar por ninguna.

Un nuevo comienzo

Una vez terminada la mudanza, queda lo mejor. Disfrutar de tu casa nueva: colocar, decorar y diseñar tu hogar a tu gusto.Aprovecha y haz todo aquello que no pudiste hacer en tu domicilio anterior. Y quizá, cuando hayas vuelto a la normalidad, llegue el momento de hacer una fiesta de inauguración con familiares, amigos y nuevos vecinos. Pero organizar este tipo de cosas probablemente será menos estesante.

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