10/05/2018

Cómo embalar muebles para mudanzas correctamente

A la hora de realizar una mudanza el embalaje se convierte en una de las tareas más pesadas, lentas y desafiantes. Por eso, cuando estamos hartos de llenar cajas y más cajas, acabamos por no prestar atención a preparar adecuadamente algo tan importante como los muebles, que acaban a menudo llenos de desconchones e incluso rotos de subirlos y bajarlos por las escaleras y en el camión sin el embalaje adecuado. En este post explicamos cómo embalar muebles correctamente para evitar que se rompan, rayen, o sufran cualquier desperfecto durante el traslado.

Para empezar

Vacía tus muebles. Es importante quitar los objetos de tus muebles para que los muebles u objetos grandes sean un poco más ligeros y seguros de levantar y transportar. No vale aquello de “esto no pesa, lo dejo dentro”. Siempre hay que empaquetar los objetos de dentro de los muebles por separado de acuerdo con su tipología y embalarlos adecuadamente.

Haz limpieza. Es recomendable limpiar bien los muebles vacíos antes de embalarlos para eliminar el polvo, la suciedad, el moho o las bacterias que puedan haberse acumulado con el tiempo.

Desmonta los muebles. Retira las piezas desmontables de tus muebles para facilitar su traslado y evitar posibles daños. Es importante seguir las instrucciones apropiadas para cada mueble concreto: consulta el manual o busca información en Internet. Guarda los tornillos y otras piezas pequeñas del mobiliario (un truco es ponerlas en bolsitas transparentes y pegarlas con celo al propio mueble para que sepamos a cuál pertenecen, o si son muchas o más pesadas, guardarlas en bolsas más grandes con una etiqueta que ponga a qué mueble corresponden). Embala de forma segura las piezas desmontadas más grandes en las cajas y no olvides marcarlas con el nombre para saber dónde se encuentran las piezas.

Un truco es hacer fotografías del proceso de desmontaje de cada mueble como recordatorio visual para poder volver a montarlo una vez estés en tu nuevo hogar.

¿Qué necesitarás?

Materiales de embalaje

Tener preparados de antemano los materiales de embalaje, y contar con la suficiente cantidad, te ayudará a no desesperarte durante el proceso. No escatimes, ya que son fundamentales para para evitar que algún mueble que le tenías un especial cariño se deteriore. Aquí te dejamos un kit de supervivencia con los materiales indispensables para embalar tus muebles:

  • Papel de burbuja y papel de plástico film: el papel burbuja es recomendable para aquellos objetos más frágiles, para evitar que se rompan o dañen, y el papel film para evitar rayaduras, suciedad, etc. Pueden comprarse en Amazon, en tiendas de bricolaje como AKÍ, Bricomart o Leroy Merlín, etc.
  • Cajas de cartón: busca cajas de diferentes tamaños para objetos. Procura que sean de buena calidad, de cartón reforzado: lo agradecerás cuando veas lo mucho que aguantan. Existen también cajas autocierre, que facilitan que se mantengan cerradas sin necesidad de cinta de embalar. En el caso de los armarios, son útiles unas cajas llamadas “cajas armario”, verticales, para poner la ropa con perchas en el interior y evitar tenerla que doblar y desdoblar y colocar al llegar al destino.
  • Cinta de embalar con dispensador: nos sirve para cerrar bien las cajas, unir piezas o mantener cajones o puertas de cómodas y armarios cerrados y asegurarnos de que no se pierde nada durante el traslado. Es una buena idea que también sea de calidad, de manera que pegue bien y a la vez pueda quitarse de un tirón, con facilidad. Iremos más rápido embalando si la usamos con un dispensador (nos evitar estar cortando la cinta con tijera -o peor, con los dientes- todo el tiempo). Recuerda que si no tienes mucho tiempo de rotular todas las cajas con indicaciones, hay cinta con la palabra “frágil” que nos ayudará a señalizar las cajas a tratar con especial cuidado.
  • Cubre sofá y cubrecolchón: sirve para cubrir sofás, sillones, sillas y colchones y así evitar que se ensucien y se golpeen durante el traslado.
  • Mantas protectoras: son complementarias al rollo de film y ayudan a proteger los muebles y a trasladarlos colocándolos encima y arrastrando si es preciso.
  • Protectores de esquinas: son muy útiles especialmente en electrodomésticos como lavadoras y secadoras, lavavajillas y neveras, para evitar que se deterioren las esquinas. Los hay de cartón o de foam.
  • Relleno de espuma para cajas con objetos frágiles: puede valer la pena comprar relleno de espuma para cajas (hay la clásica en forma de cacahuete) que nos ayude a proteger adicionalmente objetos como vasos, platos, etc.
  • Otros accesorios de gran utilidad: hoy en día podemos adquirir en tiendas de bricolaje todo tipo de accesorios para mudanzas, como paneles de porexpan protector, pulpos y correas para inmovilizar cajas en la furgoneta, gomas elásticas, cajas separadoras de platos y de botellas, pegatinas con flechas para indicar que una caja no se puede volcar, soportes simples con ruedas (los hay por menos de 10€), carretillas (las hay por 40€) y mucho más.

Herramientas a tener a mano

  • Martillo: nos puede hacer falta para clavar, calzar partes o romper una pieza.
  • Destornilladores: será necesario para quitar tornillos o piezas de los muebles que desmontemos.
  • Llave inglesa: nos puede ser útil para aflojar o ajustar las tuercas y tornillos de los muebles. Tengamos una a mano porque es prácticamente seguro que la echaremos de menos.
  • Tijeras: aunque usemos cinta de embalar con dispensador siempre son imprescindibles para cortar una cuerda, un papel, o incluso rasgar una cinta de embalaje que hayamos puesto y luego necesitemos quitar.
  • Cinta métrica: tener una cerca nos servirá servirá para mediar los muebles u objetos y saber, en caso de duda, si nos caben, no solamente en nuestro nuevo hogar, sino también por el hueco de las escaleras o ascensor, o incluso si caben en una caja concreta.
  • Cúter: es súper útil en sustitución de las tijeras para abrir las cajas o cortar de una forma más rápida y sencilla. Es recomendable usar un cúter profesional y ergonómico para evitar realizar un sobreesfuerzo. Eso sí, hay que tener ojo al usarlo para abrir cajas, ya que pueden dañar lo que hay dentro.

como embalar muebles

Cómo embalamos cada mueble por tipos

Los muebles como los armarios, mesas, cómodas o librerías puedes envolverlos con mantas o telas para evitar que se rayen (también existe cartón y plástico especial para embalaje, y protectores de esquinas). Cierra los cajones con cinta adhesiva para evitar que se deslicen, dañando los cajones u otras piezas del mobiliario.

Si tienes algún mueble desmontable, lo mejor que puedes hacer es desmontarlo y guardar todas las tuercas, tornillos y piezas pequeñas en un lugar. Es importante que mantengas el recipiente con las piezas cerca del mueble correspondiente para localizarlas después con facilidad. Si posible, quita las patas de los muebles grandes, como las mesas o algunas camas.

Los armarios roperos es casi seguro que necesitarás desmontarlos, por lo que es muy recomendable recordar cómo lo hemos desmontado para volverlo a montar. Para guardar la ropa que hay dentro son muy útiles las “cajas armario” que hemos citado anteriormente.

En el caso de los sofás, sillas y sillones envuélvelos con plástico film para evitar que se ensucien. Así tendrás una máxima protección contra las rasgaduras, manchas y humedad. Si tienen patas, ruedas o cojines, quítalos y guárdalos en bolsas de plástico separados para evitar que sufran desperfectos. Retira los cojines y almohadas y colócalos en bolsas de plástico transparentes.

Si hay que transportar ropa se suelen utilizar maletas y también fundas de plástico que cuentan con una obertura para que transpire el aire de su interior y de esta forma reducir el volumen de los paquetes a transportar. Si hay que transportar vestidos o trajes un recurso muy útil son las bolsas con cremallera específicas para ese tipo de prendas.

Para proteger ropa de cama, almohadas o colchones son bastante útiles las fundas de plástico. No proporcionan protección contra los golpes pero si protegen de rozaduras o desgastes. Al ser elementos textiles la funda de plástico también protege de posibles roturas por enganches con otros objetos

Para el transporte de muebles y objetos grandes, como son los electrodomésticos (frigoríficos, lavadoras, secadoras…) se suele recurrir a algún tipo de almohadilla para proteger las esquinas, además de embalarlos con cartón o plástico para proteger el resto de

Si recurres a una empresa de mudanzas que se encargue de embalar los muebles, asegúrate de que lo hacen adecuadamente y con materiales de calidad. Puedes buscar aquí presupuesto para tu mudanza.

No olvides lo básico en cualquier mudanza

Haz un inventario

Es una buena idea hacer una lista detallada de todos los muebles que tienes, qué tipo de muebles son (armarios, tocadores, cómodas, escritorios, camas, sofás, sillones, librerías, mesas, sillas, zapateros, etc), cuáles quieres trasladar a tu nuevo hogar y su estado (nuevo, muy nuevo, desgastado, muy desgastado…). Este inventario de muebles te ayudará a realizar un seguimiento de tus pertenencias, determinar qué materiales de embalaje necesitas para cada tipo de mueble e incluso deshacerte de algún mueble. También te servirá para pedir cuentas a la empresa de mudanzas ante cualquier percance si decides delegar la tarea del embalaje y el transporte en profesionales.

Cuidado con el peso

Un error clásico de las mudanzas es llenar demasiado las cajas de manera que acaban siendo más difíciles de transportar y corriendo el peligro de romperse, sin contar con que podemos hacernos daño al coger tanto peso. Es preferible usar más cajas y más pequeñas que menos cajas y más grandes.

En las cajas pequeñas podemos introducir en ella objetos personales, documentos o adornos. Las cajas más grandes pueden transportar libros, ropa o electrodomésticos. Procuremos siempre que el peso no sea excesivo.

Numerar las cajas

Como no deseamos que se nos pierda ninguna caja durante el traslado es importante asignarles un número a cada una. Así sabremos qué hay en cada caja, y podremos agruparlas por habitaciones. Así ahorraremos tiempo valioso al deshacer cajas.

Visualiza tu nuevo hogar

Haz un plano mental de tu nuevo hogar para saber si todos los muebles encajarán. Si hay mobiliario que no cabe por la puerta, no se adapta al diseño de tu nuevo hogar o te cansará pronto, no vale la pena que lo traslades a tu nuevo hogar. Será un engorro para tí y, en el caso de contratar a una empresa de mudanzas, aumentará el precio del traslado en vano.

Aquellos muebles viejos que ya no quieras puedes venderlos, donarlos o regalarlos a familiares o amigos. Si necesitas tirar alguno, recuerda que cada zona tiene su normativa para hacerlo según el servicio específico de recogida de muebles que tengan.

Objetos frágiles

Para los objetos más delicados como muebles de vidrio, vajilla, espejos, piezas decorativas, cuadros, fotografías enmarcadas se utiliza para embalar el plástico de burbujas, y si es posible, relleno de espuma para poner en el interior de la caja y así amortiguar el movimiento entre una pieza y otra. De cualquier modo, se debe procurar no incluir muchos objetos frágiles juntos para evitar que el contacto con otros pueda romperlos.

Para el transporte de vajilla existen separadores de cartón para platos y de vasos que van de maravilla (lo usan los repartidores de IKEA para entregar este tipo de productos a domicilio).

Es fundamental apuntar la palabra «frágil» de manera bien visible en el exterior de las cajas correspondientes o usar cinta especial que lleve rotulado “frágil” que hay a la venta en ferreterías y tiendas de bricolaje.
Hay que asegurarse de que las cajas de los artículos frágiles están fabricadas en un cartón firme y resistente y de que queden bien cerradas. Es preferible excederse un poco con la cinta adhesiva a no quedarse cortos: si una caja se desmonta o se desfonda durante el traslado, acabaremos con algo roto seguro.

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